Bancos pueden ser depositarios provisionales de fondos embargados en cuentas corrientes

El 29 de diciembre de 2017, en sentencia dictada en recurso Rol 7076-2017, la Corte de Apelaciones de Santiago resolvió que un banco puede ser depositario provisional de sumas embargadas en cuenta corriente.

El fallo dispuso que “la alegación que dicho embargo sería nulo por cuanto el banco no estaría entre los depositarios designados en el mandamiento de ejecución y embargo, cabe señalar que el apelante yerra en tal conclusión, por dos razones:

En primer lugar, cabe tener presente que el artículo 450 del Código de Procedimiento Civil, señala que el embargo se entenderá hecho por la entrega real o simbólica de los bienes al depositario que se designe, aunque éste deje la especie en poder del mismo deudor. Así, el embargo efectuado sobre el dinero de propiedad del deudor, depositado en su cuenta corriente N° 40555579 del Banco Santander, fue legalmente trabado conforme a lo dispuesto por el artículo indicado, toda vez que se realizó mediante la entrega simbólica de esos dineros al deudor, quien mantuvo el poder de ellos, pero en calidad de depositario provisional, dado que se mantuvieron depositados en la cuenta corriente de su propiedad”.

A lo anterior, la Corte agrega que, es preciso recordar que el inciso final del artículo 451 del Código de Procedimiento Civil, expresamente dispone que: “Si el embargo recae sobre dinero, alhajas, especies preciosas, o efectos públicos, el depósito deberá hacerse en un banco o Caja Nacional de Ahorros a la orden del Juez de la causa y el certificado del depósito se agregará a los autos”.

De lo anterior solo cabe concluir que en el caso que se embarguen dineros de la cuenta corriente del deudor, el banco será designado depositario provisional, por economía procesal, puesto que, de lo contrario, deberían girarse tales dineros, para volverlos a depositar en un banco de la plaza a nombre del Tribunal, lo que igualmente se logra con notificar del embargo al banco poseedor de los dineros en cuenta corriente del ejecutado”.

Este fallo viene a confirmar con toda claridad una opinión que en doctrina parecía del todo razonable y que da plena eficacia a la medida de embargo y aclara las facultades y obligaciones de los bancos al ser notificados.