Chile y Argentina: Entra en vigor tratado que elimina doble tributación

El 1 de enero de 2017 entró en vigor el nuevo tratado que elimina la doble tributación entre Chile y Argentina, instrumento que impulsará un mayor flujo de inversiones, comercios, tecnologías y servicios entre ambos países.

Este documento se basa en el modelo elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) cuyo objetivo principal es eliminar la doble imposición internacional a la que estén afectos los contribuyentes que desarrollan actividades transnacionales entre los partes contratantes, reduciendo de esta forma las barreras fiscales al flujo de capitales y servicios entre ambos estados.

El convenio otorga estabilidad y certeza a los contribuyentes respecto de su carga tributaria total y de la interpretación y aplicación de la legislación que les afecta, junto con impulsar las exportaciones de servicios y facilitar la transferencia de tecnología y conocimientos. Asimismo, se establecen mecanismos que ayuden a prevenir la evasión y elusión fiscal por medio de la cooperación entre las administraciones tributarias de ambos países y proceder al intercambio de información entre ellas, incluyendo información bancaria, aplicando el actual estándar de la OCDE a este respecto.

El Convenio se aplica a las personas residentes en Chile y Argentina, respecto de los impuestos sobre la renta y al patrimonio que los afecten. En cuanto a los beneficios empresariales, por regla general tales rentas se gravarán exclusivamente en el Estado de residencia del contribuyente que obtenga las rentas, salvo que éste configure en el otro Estado un “establecimiento permanente” de acuerdo a los términos del mismo Convenio, en cuyo caso ambos países podrán gravar las rentas.

Respecto a los dividendos distribuidos desde Argentina a Chile, la tributación argentina quedaría sujeta al límite del 10% (accionistas o socios significativos) o del 15%, según sea el caso. En el caso de Chile, se mantuvo la facultad de aplicar el Impuesto Adicional sobre los dividendos pagados desde Chile con una tasa de 35%, en la medida que el Impuesto de Primera Categoría se mantenga deducible contra el Impuesto Adicional.

En el caso de los intereses, el impuesto exigido en el país de la fuente no puede exceder de 4%, 12% ó 15% dependiendo del tipo de interés que se trate. Respecto a la regalías, el impuesto exigido en el país de la fuente no podrá exceder de 3%, 10% ó 15% dependiendo del tipo de regalía que se trate.

Los servicios personales independientes, por regla general se gravarán en el país de residencia de quien las obtenga. Sin perjuicio de lo anterior, se podrán gravar también en el otro Estado cuando se posea una base fija en él y las rentas se puedan atribuir a ella.