Gobiernos Corporativos: más allá del escenario de las sociedades anónimas abiertas

El Gobierno Corporativo, como lo dice su nombre, es la estructura a través de la cual las empresas son dirigidas y gestionadas buscando ser más efectivas en su organización.

La Norma de Carácter General Número 385 (NCG N°385), dictada por la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) el 8 de junio 2015, se pensó con el objeto de fortalecer los gobiernos corporativos de las empresas constituidas como sociedades anónimas abiertas, a través de asegurar estándares de cumplimiento normativo y transparencia de su gestión de cara a los inversionistas –institucionales o no- que participan de su propiedad.

Dicha norma comprende dentro de sus contenidos, cuatro áreas que le dan su estructura:

  • Funcionamiento y composición del Directorio.
  • Relación entre la sociedad, los accionistas y el público general.
  • De la gestión y control de riesgos.
  • De la evaluación por parte de un tercero.

 

Estas cuatro áreas de la NCG N°385 ponen el foco de atención en lo que significa la gestión del riesgo, gestión efectiva del directorio, desarrollo sustentable, diversidad y transparencia. En otras palabras, el gobierno corporativo de estas sociedades debe articulares de acuerdo a ciertos estándares jurídicos y éticos que aseguren una buena conducta en su gestión e interacción de dichas sociedades con su entorno.

Si bien dirigida y exigible respecto de la sociedades anónimas abiertas, es interesante señalar que los estándares definidos por esta normativa puede ser considerada como un wish to have respecto de otro tipo de personas jurídicas: sociedades anónimas cerradas, SpA, SRL, en las que su aplicación puede generar claros beneficios respecto de la cultura de negocios. Las sociedades son entidades esencialmente dinámicas y en el proceso de crecimiento es perfectamente plausible que quieran transformarse en una S.A. abierta. En ese proceso, resultaría de gran ayuda el que la cultura de los gobiernos corporativos –más exigente y sofisticada- haya sido incorporada al menos parcialmente. Asimismo, en aquellas filiales de sociedades anónimas abiertas, constituidas como S.A. cerradas, SpA, o Limitadas en última instancia la gestión y exigencias aplicables a la matriz debieran operar de modo consistente en la estructura del grupo.

Creemos que es fundamental visualizar esta normativa como una herramientas más profunda que un mero test de cumplimiento, sino como un punto de partida para revisar y mejorar –con los más altos estándares- la gestión, corrección y transparencia de las empresas, cualquiera sea su naturaleza jurídica.